Crítica de la Razón Caballeresca: Análisis Materialista, Gnoseológico y Filológico del Capítulo III de Don Quijote de la Mancha
Un ladrón retirado oficia de sacerdote. Dos prostitutas actúan de damas de honor. El libro sagrado es un registro de paja y cebada. Y el altar donde se consagra al caballero más famoso de la literatura es un abrevadero de mulas. El Capítulo III del Quijote no es una ceremonia es la radiografía de un fraude institucional que Cervantes diseñó para demoler el idealismo desde sus cimientos.
